El presidente Abelardo De La Espriella encabezó el 23 de agosto un Consejo de Seguridad en Barranquilla con el ministro de Defensa, la cúpula militar y policial, el gobernador Eduardo Verano y los alcaldes del área metropolitana. La reunión puso la coordinación regional en el centro de la agenda.

Una coordinación que debe aterrizar

La reunión juntó al Gobierno nacional, la Gobernación del Atlántico, la Policía, las Fuerzas Militares y los alcaldes metropolitanos. Ese formato importa porque las decisiones de seguridad se ejecutan en municipios distintos y requieren una cadena clara de responsabilidades. Eduardo Verano planteó trabajar con el nuevo Gobierno y la Fuerza Pública para que la coordinación no se quede en un consejo aislado.

La Gobernación del Atlántico informó que el departamento llega a esta coordinación con inversiones de más de $135.000 millones de la Tasa de Seguridad y Convivencia Ciudadana en Soledad, Malambo, Galapa y Puerto Colombia. Verano reiteró que trabajará con el Gobierno y la Fuerza Pública para reforzar capacidades en esos municipios y coordinar la respuesta regional.

El consejo dejó una arquitectura de coordinación, pero todavía no un balance de ejecución. La ciudadanía necesita saber qué entidad responde por cada inversión de la Tasa, qué municipios recibirán recursos y cuándo habrá un corte público. También debe poder consultar contratos, metas y avances para comparar lo anunciado con lo ejecutado. La coordinación regional solo será útil si cada municipio conoce su tarea y su presupuesto. Los $135.000 millones son un punto de partida financiero; la seguridad regional se comprueba cuando cada decisión tiene presupuesto, responsable, plazo y seguimiento verificable.