El primer balance del bombardeo ejecutado contra las disidencias del Frente 33 de las Farc en la región del Catatumbo, Norte de Santander, reporta cuatro cuerpos recuperados y el hallazgo de 12 fusiles. Las autoridades mantienen las labores de inspección en el lugar ante la posibilidad de encontrar más personas fallecidas. La operación militar se desarrolló durante la madrugada del domingo en un campamento ubicado entre los municipios de Tibú y El Tarra. Según la información conocida, en el sitio se encontrarían al menos 20 integrantes de esta estructura armada, que estaría bajo las órdenes de alias Calarcá. Los equipos de Policía Judicial lograron acceder a la zona durante la tarde, luego de que las condiciones de seguridad dificultaran el ingreso. La presencia de minas antipersonal y drones cargados con explosivos habría retrasado el avance de las tropas y obligado a reforzar las labores de aseguramiento del terreno. El ataque contó con la participación de aeronaves Kfir de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. Posteriormente, helicópteros y unidades especiales del Ejército se desplazaron al área para apoyar el desarrollo de la operación y facilitar el trabajo de los investigadores. Entre los objetivos de la ofensiva figuraba alias Andrey Avendaño, identificado por las autoridades como uno de los principales cabecillas del Frente 33. También hacen parte de los objetivos militares de la actual administración alias John Mechas y alias Richard. Hasta el momento, no se ha confirmado si alguno de estos jefes guerrilleros murió durante el bombardeo o si consiguió salir del campamento antes del ataque. El presidente Abelardo De La Espriella confirmó que impartió la orden de ejecutar la operación y manifestó que su Gobierno continuará adelantando acciones militares contra las organizaciones armadas ilegales.

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